Donde manda capitán… no manda algoritmo

En el bosque seco costero de Calderas, los celulares pierden la batalla. El 5G desaparece primero, luego el 3G intenta sobrevivir, hasta que finalmente se rinde. Pero como esa zona es un apiario, la conectividad es irrelevante.

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 En el bosque seco costero de Calderas, los celulares pierden la batalla. El 5G desaparece primero, luego el 3G intenta sobrevivir, hasta que finalmente se rinde. Pero como esa zona es un apiario, la conectividad es irrelevante.  

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En el bosque seco costero de Calderas, los celulares pierden la batalla. El 5G desaparece primero, luego el 3G intenta sobrevivir, hasta que finalmente se rinde. Pero como esa zona es un apiario, la conectividad es irrelevante.

Un grupo de apicultores entra al monte sin conexión digital. Mientras afuera todo se optimiza con métricas, en este oficio se sigue usando el mismo método enseñado por generaciones, desde hace más de 170 años. ¿Sinónimo de atraso o resolvieron ese “hardware” hace un siglo?

Su tecnología se basa en cajas, marcos y la forma de abrirlos sin romper. Su sistema, un código, no QR, pactado a conciencia y sin firma electrónica. En el acuerdo se respeta el espacio vital de las abejas y se toma solo el excedente de miel. En buen dominicano, la verdadera biotecnología.

En otros escenarios, las industrias de consumo optimizan su producción implementando más tecnología. Basta observar al apicultor más viejo, que entrecierra los ojos de cara al cielo en esta primavera. “El clima no se deja leer”, dice.

Amaneció cargado pero no llueve. Aunque Don Patricio no usa el término “cambio climático”, sabe que lo que avanza en la ciudad atrasa la floración en el campo.

Las abejas ya no responden al método tradicional. Por eso, que se pierda la señal no es problema. Que se pierda el equilibrio ambiental, sí.

¿Qué hace el apicultor? ¿Intentar acceder a la aplicación del clima? Ellos no buscan respuestas en una pantalla. Su herramienta más valiosa es la observación. Ser un acompañante en ese gobierno autónomo, donde la reina marca el ritmo y la colmena responde. No hay GPS que sustituya su instinto. Las abejas enseñan que lo valioso no es digital, es inteligente y nada artificial.


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Nelson Marrero Díaz

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