El presidente Ulises Heureaux se pasó la Nochebuena de 1898 en Jacmel, Haití, donde fue recibido por distinguidas familias de aquella localidad, entre ellas los Madsen y los Beazley.
La visita del presidente Heureaux a Jacmel generó una misteriosa premonición. El error de un telegrafista hizo que el cónsul alemán, Von Krossig, propagara la falsa noticia del asesinato del mandatario, en el puerto de Jacmel.
El presidente Ulises Heureaux se pasó la Nochebuena de 1898 en Jacmel, Haití, donde fue recibido por distinguidas familias de aquella localidad, entre ellas los Madsen y los Beazley.
Hoy Digital
